Todo empezó una cálida noche de frío y tormenta. Una sombra corría calle abajo a una velocidad frenética, inspiradora de desconfianza.Paró en seco, jadeante y sin apenas aliento lanzó algo dentro de un contenedor azul de papel y cartón con el dibujo de un enorme culo acechante... ¡sonaron dos disparos! el primero no obtuvo respuesta, el segundo fue acompañado de un desgarrador grito de dolor, seguido de un contundente: ¡ME CAGO EN TU PUTA MAdreee...
Las sirenas sonaron, el cuerpo de un hombre malerido fue introducido a empujones en un furgón de la politia racional, los perros ladraron hasta quedarse afónicos señalando el contenedor, acto seguido una patrulla apareció con los canes de la anti-cualquiercosa, husmearon cada esquina del contenedor, y tras un leve cabeceo a sus cuidadores estos metieron la mano para despues sacar una caja de polvorones "La Malagueña", uno de los pequeños uniformados tragó un jugoso "polvoron", y a la par que emanaban los cachitos ensalivados de su boca, gritaba: ¡FA FENEMOFS! ¡FENEMOFS FA FUTA FROGAAAF! ¡¡FOR FINFF!! rompio a toser, una, dos y hasta tres veces, la cuarta vez se confundío con sus últimos ruídos estertores mientras se desplomaba en la acera de aquel pestilente callejón.
Todo empezó una cálida noche de frío y tormenta. Una sombra corría calle abajo a una velocidad frenética, inspiradora de desconfianza.Paró en seco, jadeante y sin apenas aliento lanzó algo dentro de un contenedor azul de papel y cartón con el dibujo de un enorme culo acechante... ¡sonaron dos disparos! el primero no obtuvo respuesta, el segundo fue acompañado de un desgarrador grito de dolor, seguido de un contundente: ¡ME CAGO EN TU PUTA MAdreee...
Las sirenas sonaron, el cuerpo de un hombre malerido fue introducido a empujones en un furgón de la politia racional, los perros ladraron hasta quedarse afónicos señalando el contenedor, acto seguido una patrulla apareció con los canes de la anti-cualquiercosa, husmearon cada esquina del contenedor, y tras un leve cabeceo a sus cuidadores estos metieron la mano para despues sacar una caja de polvorones "La Malagueña", uno de los pequeños uniformados tragó un jugoso "polvoron", y a la par que emanaban los cachitos ensalivados de su boca, gritaba: ¡FA FENEMOFS! ¡FENEMOFS FA FUTA FROGAAAF! ¡¡FOR FINFF!! rompio a toser, una, dos y hasta tres veces, la cuarta vez se confundío con sus últimos ruídos estertores mientras se desplomaba en la acera de aquel pestilente callejón.
Pasaron los años y en una humilde residencia religiosa para politoxicomanofilicos un grupo de internos decide dinamitar las tuberias de los desagÜes. Aquella noche poca gente podrá borrarla de su memoria.¡Los escrementos se adueñaron de cada esquína, los trabajadores e internos se aferraban como podian a sus camillas y seres queridos, intentando que la marea marrón no les arrastrara, las monjas claretianasdelamordedios eran sepultadas y arrastradas por la marea mientras aún se escuchaban sus rezos y preguntas, todo se desmoronaba entre el pestilente olor! Pero bajo ese umbral de caos y destrución, el grupo de internos politoxicomanofilicos-terroristas, se encaminaba sobre flotadores de patitos azules y rosas hacia su libertad. Y llenos de mierda, pero libres al fin y al cabo, decidieron que se vengarian de este asquerosomundo, dandoles el coñazo con su música... la criatura fue baron/duque, y le llamaron